Proteja a sus hijos pequeños de los extraños




Los niños se topan con gente desconocida todo el tiempo y en cualquier lugar: en la calle, en las tiendas, en el parque… En la mayoría de los casos puede tratarse de personas agradables, sin embargo también existe la posibilidad de que se encuentre con algunas que no lo sean. Por eso es muy importante que tu hijo sepa reconocer personas y situaciones que pueden implicar riesgos con extraños.

¿Quién es extraño y quién no?

El hecho de que una persona sea ajena para un niño no significa que sea peligrosa para él, así que es importante que los niños cuenten con ciertos elementos para diferenciar entre personas desconocidas a las que es mejor evitar y personas de las cuales no tienen por qué dudar.

Es importante tomar en cuenta que, en un momento dado, nuestros hijos pueden encontrarse en una situación en la que necesiten recurrir a la ayuda de un desconocido, como sería en caso de que se encuentre extraviado, por ejemplo.

¿En qué tipo de extraños puede confiar?

En caso de que tu niño se encuentre en aprietos y necesite ayuda, ¿a quién debe acudir? Indícale que, en primer lugar, busque a alguien que porte uniforme, de preferencia algún policía, un guardia o un empleado de alguna tienda.

En caso de no ver a nadie con uniforme, lo mejor es que busque una mujer, personas acompañadas de niños o gente mayor. También enséñale que es mejor hacerlo en un lugar público.

De ser posible, también es importante que tu hijo sepa ubicar las casas de amigos y familiares, así como tiendas y restaurantes de la colonia, a donde podría acudir en caso de necesitar ayuda.

¿Cuáles son las situaciones de riesgo?

Es fundamental que nuestro hijo sepa identificar situaciones que pueden ser peligrosas. Lo mejor para cuidar a tu niño es que aprenda a detectar señales de riesgo y conductas sospechosas. Enséñale a sospechar y buscar ayuda inmediatamente si un desconocido:

Lo invita a dar un paseo en coche

Le ofrece un regalo

Intenta convencerlo de hacer algo sin permiso

Le pide ayuda para algo

Le pide que guarde un secreto

Intenta tocarle sus parte privadas o le pide que toque las suyas

Le incomoda de cualquier forma

Para evitar que tu hijo enfrente riesgos con extraños, asegúrate de que esté preparado para seguir estos cuatro pasos en caso de enfrentar alguna de estas situaciones:

Decir “no”

Irse de ahí inmediatamente

Gritar fuerte para pedir ayuda

Contarle a un adulto de confianza lo que ha ocurrido

Llegue seguro a su destino con estos fáciles y prácticos consejos

En estos tiempos caminar por la calle se ha vuelto cada vez más peligroso. Nuestros abuelos nos cuentan como en sus días se podía caminar con seguridad por las calles a cualquier hora, pero de nada sirve mirar atrás y lamentarse.

Se puede hacer algo, empecemos por crear una cultura de prevención. A continuación te doy unos consejos para que te muevas tranquilo por las calles:

Cuando camines por la vereda, hazlo pegado a la pared y procura tapar con el antebrazo tu cartera o maletín, así evitarás que te lo arranchen.

Camina en dirección contraria al tránsito para que puedas observar cualquier vehículo sospechoso.

Sé discreto y no uses joyas o artículos de valor para evitar atraer a los indeseables.

No cargues mucho dinero ni tampoco todas tus tarjetas de crédito, son riegos innecesarios.

No transites siempre por las mismas calles. Diseña dos o tres rutas seguras para llegar a tu casa o trabajo.

Evita zonas con poca iluminación en las noches. Si no puedes, camina por el centro de la acera porque si una persona sospechosa se te aproxima, podrás cruzar más rápido la pista.

Si estás esperando un colectivo, no te quedes parado en un mismo lugar. Cambia de posición con frecuencia y mira alrededor.

En caso de ser asaltado, colabora. Nada es más valioso que tu vida.

Creo que con el compromiso de todos podremos volver a vivir en una ciudad segura para nuestras familias. La prevención es el primer paso para lograrlo, recuérdelo siempre y que la seguridad te acompañe.