miércoles, 10 de febrero de 2016

11 Secretos contados por ladrones profesional


1. Me encantan las flores de su jardín. Eso indica que tiene buen gusto… y que dentro de su casa también hay cosas de valor. Los juguetes que sus hijos dejan tirados en el patio me hacen pensar que tal vez los divierte más su costoso equipo de videojuegos.

2. Si veo diarios o sobres en la entrada de su casa, es señal casi segura de que lleva varios días afuera. E incluso puedo dejar un folleto promocional de pizzas junto a la puerta para ver cuánto tiempo tarda en sacarlo.

3. Cuando vaya a estar afuera de la ciudad por unos días, deje una luz encendida, o pida a un familiar o vecino que barra la entrada o que revise su buzón todos los días hasta que regrese.

4. Si la puerta principal de su casa tiene vidrio decorativo, no deje que la compañía de alarmas instale el panel de control donde yo pueda ver si está activado. Eso facilita mucho las cosas.

5. Una buena compañía de seguridad coloca sensores de alarma en la ventana de la cocina, arriba de la pileta, y también en las ventanas de la planta alta, que suelen ser accesos al dormitorio principal... y a sus joyas. Le conviene instalar también detectores de movimiento en ese cuarto.

6. Está lloviendo, pelea con el paraguas y olvida cerrar la puerta con llave. Es comprensible, pero recuerde que yo no descanso los días que hace mal tiempo.


7. A veces llamo a su puerta. Si la abre y trato de venderle algo o me ofrezco a limpiar sus ventanas, no me tome la palabra.


8. ¿Piensa que no busco en el cajón de los medias? Siempre reviso los cajones del tocador, las mesas de luz y hasta el botiquín del baño.

9. Un buen consejo: proteja también las habitaciones de los chicos.

10. ¿Le parezco conocido? Así es: la semana pasada me ofrecí a lavar sus alfombras, a pintar las ventanas o a instalar su heladera nueva.

11. Gracias por dejarme usar el baño cuando vine a arreglar su jardín. Aproveché para descorrer el cerrojo de la ventana y facilitar así mi regreso otro día.

Una televisión o una radio a buen volumen puede disuadir más a un ladrón que el mejor sistema de alarma.

Si no quiere dejar la tele encendida cuando vaya a salir de la ciudad, puede comprar a precio razonable un aparato que simula el resplandor parpadeante de una tele real.